miércoles, 27 de julio de 2011

honestidad

Se  cuenta que allá para el año 250 A.C., en la China antigua, un  príncipe de la  región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la  ley, él debía casarse.

Sabiendo  esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver  quién sería digna de su propuesta.

Al  día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a  todas las pretendientes y lanzaría un desafío. Una anciana que servía en el  palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al  llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración.  Sin poder creerlo le  preguntó: "¿Hija  mía, que vas a hacer allá?  Todas las muchachas más bellas y  ricas de la  corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza.  Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura".

Y  la hija respondió: "No,  querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás  seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos  cerca del príncipe. Esto me hará  feliz".

Por  la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más  bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones.

Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: "Daré  a cada una de ustedes una semilla. Deben cultivarla con amor y hacerla crecer. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China".

La  propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones,  etc.

El  tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la  jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que  si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el  resultado.

Pasaron tres meses y nada brotó.  La joven intentó todos los  métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su  sueño, pero su amor era más profundo.

Por  fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consiente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para  estar cerca del príncipe por unos momentos.

En  la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío.  Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.

Finalmente,  llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su  resultado.

Aquella  bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes  tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había  escogido justamente a aquella que no había cultivado  nada.
Entonces,  con calma el príncipe explicó: "Esta  fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles".

"SI  PARA VENCER: ESTUVIERA EN JUEGO TU HONESTIDAD, PIERDE., Y SERÁS  SIEMPRE UN VENCEDOR".

viernes, 29 de abril de 2011

cumple de mi hija

Bebe:
Una vez más estoy aquí, estampando mis sentimientos
que en mi mente se hacen presentes los recuerdos…
recuerdos que hacen que mis ojos se nublen y sienta un nudo en la garganta, dicen que el
ser humano no llora de felicidad, sino lo hace, porque dentro de su corazón
sabe, que ese momento por el que derrama lágrimas, será único e irrepetible…
Quizá por eso ahora lo hago, porqué sé que jamás podré volver a vivir aquel
momento ¡tan maravilloso, en el que sentí que mi corazón se saldría de mi
pecho!... Cuando supe que por vez primera sería madre, nunca imaginé que
 Dios me diera el privilegio de hacerme tan inmensamente feliz, de sentir y
ser capaz de dar vida a un ser tan maravilloso como lo has sido tú…
Me doy cuenta que todo los sacrificios que hemos pasado tu padre y yo, han
valido la pena, porque contigo, nos sacamos el premio mayor de la felicidad.
Estoy tan, pero tan orgullosa de ti… sé que muchos padres dirán lo mismo a
sus hijos en un día tan especial como este, pero de verdad, eres una nena
extraordinaria, eres, responsable, estudiosa, educada, buena nieta, buena
amiga, buena hermana y sobre todo me hace sentir un gran
orgullo que tengas ideales tan sólidos, y valores  porque
me doy cuenta, que la tarea de padres, la hemos realizado bien…
Hoy que cumples diez y ocho años, quiero que sepas, que igualmente siempre contarás conmigo y
con tu padre,sabes que siempre, siempre, estaremos ahí, aconsejándote, protegiéndote y cuidándote
 como el más preciado tesoro, sabes que siempre serás nuestra bebe  porqué los lazos que nos unen
son los más poderosos y fuertes, los lazos de “amor”.

Te amo por siempre, feliz cumpleaños hija.

Tu madre


miércoles, 20 de abril de 2011

Biblia en línea



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miércoles, 23 de marzo de 2011

A ti hijo....




Ahora que te veo pasar de niño a hombre quiero hablarte de cómo cambiará tu vida...
Quiero enseñarte, hijo mío, que puedes ser bueno sin que abusen de ti; que se puede ser valiente sin arriesgar inútilmente la vida; que no serás menos hombre porque llores o sientas miedo o le seas fiel a tu mujer; que vale más la pena ganarse el respeto de un enemigo que la adulación de un amigo; que se puede ser justo sin ser implacable, discreto sin ser retraído, religioso sin ser fanático. Sé muy bien que el camino del adolescente es difícil de transitar.
Lo sé porque lo he recorrido y logré llegar airosa al otro lado. Por eso te digo que le tengas respeto pero no le temas, porque llevas contigo una prenda de incalculable valor, cuentas con el apoyo incondicional de tu madre, de tu padre y de tus hermanas y de todos los que te aprecian. En todo y para siempre. Como me pasó a mí.
Que no estás solo en este mundo; que eres parte importantísima de un núcleo familiar y social que se extiende a medida que te relacionas con tu medio; que mientras más grande sea tu círculo social, más se enriquecerá tu vida pero mayores también serán tus responsabilidades morales con todo el que te rodea.
Quiero hablarte de tu nueva realidad, aquella en las que el bueno no triunfa siempre y la guerra en la televisión es noticia, no película.
* No lastimes a ninguna mujer, piensa que tu madre también lo es. No digas todo lo que sabes, pero siempre debes saber lo que dices. No te apoyes en algún grande, no te sientes donde se sientan los burlones, porque ellos son los más miserables de todas las criaturas.
No te dejes engañar por la idea de que puedes aconsejarte solo, y que conoces el camino por ti mismo. Por eso, quiero darte estos consejos, y decirte lo que yo encontré, y lo que el tiempo me ha enseñado. Nadie es sabio de nacimiento, aquí el tiempo y la experiencia enseña, y limpian la conciencia. Yo he observado el mundo más tiempo que tu, y todavía sigo aprendiendo.
Quiero enseñarte a enfrentar los problemas con firmeza y sin temor. Quiero que comprendas que a pesar de la corrupción social, económica y política que vivimos a diario, todo en la vida es factible, cambiable y fácil de resolver.
Voy a poner a tu disposición las herramientas necesarias para formar tu personalidad, para elaborar tu futuro, para fortalecer tu carácter, luchar por tus ideas y respetar las ajenas y prepararte para las nuevas sensaciones que vienen con la edad.
Un saludo.